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25/8/11

El Puertillo y la zona del Altillo ( Costa Norte)

Esta es la piscina, que sirve de calma cuando el mar está bravo y de tranquilidad para los niños.

Historia

El lugar debe su nombre a la existencia en época pretérita de un arroyo de agua agria a dónde la gente que padecía afecciones de la piel iba a bañarse, atribuyéndosele propiedades curativas a dichas aguas. Precisamente el primer poblamiento de la zona se debe a las barracas cerca de la orilla del mar donde se instalaban los bañistas. Este riachuelo termina secándose en el siglo XIX debido a la sobreexplotación del acuífero insular. El lugar vive un crecimiento demográfico a partir del siglo XVIII, vinculado a la expansión del cultivo del millo y la ganadería estante. En las Constituciones Sinodales del obispo Pedro Dávila y Cárdenas, de 1737, aparece con 40 vecinos (alrededor de 200 habitantes). El primitivo pago estaba en las inmediaciones de la actual Iglesia de San Pedro. A partir de la expansión del cultivo de tuneras para la producción de cochinilla, el lugar vivió una nueva expansión demográfica. Otra actividad económica muy vinculada al lugar fue la pesca. La expansión de la cochinilla y luego del plátano permitió un nuevo crecimiento del barrio englobando los caseríos circundándes de El Barranquillo, El Rodadero, La Cuestilla, El Cementerio, Escaleritas y El Puertillo. El poblamiento termina consolidándose con la mejora de las carreteras, y experimenta un nuevo crecimiento como poblado de residencia veraniega.

Cuadros pintados en este día en el puertillo y el siguiente en la zona denominada El Altillo.


Soledad Vico


En El Altillo se encuentran numerosos restaurantes exquisitos con azoteas con vista directa a los spots de surf. Comedores de pescados y mariscos son bienvenidos en este rentable paraíso culinario.
En el camino encontrara solo a un par de pescadores, gatos y ancianos relajados que emiten la misma tranquilidad como el pueblo.


María Theresa Gil Miranda





 Soledad Vico




Juan Martín


Pilar Gónzalez Moreno


Mari Carmen Pascual