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31/8/15

EL CORAZON DE VEGUETA




La actual ciudad de Las Palmas de Gran Canaria se funda en el barrio de Vegueta, se cree que el topónimo surge por situarse en la vega que se extendía alrededor del Real de Las Tres Palmas, por tanto hablar de este barrio es hablar del origen y esencia misma de nuestra ciudad, de su corazón… y hablar del corazón de Vegueta es hablar de sus plazas, sus ermitas, sus estrechas calles, sus majestuosos edificios, su mercado y sus pilares… Hoy empezamos aquí un recorrido por las Ermitas de Gran Canaria hablando de la Ermita y la Plaza del Espíritu Santo, pero primero, un poco de historia…


Aurora Jiménez


                                     Marie Carmen Pascual


Tras la fundación de Las Palmas por el capitán Juan Rejón en 1478, al borde del “río” Guiniguada -como así llamaban los antiguos canarios al barranco- la ciudad se construiría alrededor de su primera plaza pública, la de San Antonio Abad. En el sigo XVI la Ciudad del Real de Las Palmas cuenta ya con 2.500 habitantes, una catedral, dos iglesias conventuales y doce ermitas. Entre ellas, al norte -extramuros-, se encontraba la Ermita del Espíritu Santo, entre las actuales calles León y Castillo y Cebrián.
La ermita original sería destruida por un incendio en el ataque a la ciudad de Pieter van der Does, en 1599, la nueva Ermita del Espíritu Santo, la que conocemos actualmente, no se construirá hasta principios del siglo XVII.

José Luis Araña



La ermita da nombre a una plaza, la del Espíritu Santo, donde el artista multidisciplinar Manuel Ponce de León y Falcón, diseñará la fuente central y la plazoleta ajardinada. Esta fuente está situada en ese punto en particular para recordar que la nueva red de aguas partía desde este punto al resto de la ciudad.
Se trata de un conjunto de planta cuadrada con un templete y 4 arcos que sostienen una base de decoración floral. Casi tan importante como lo que vemos en ella es lo que no vemos ya que, originalmente, había 4 estatuas de mujer que representaban la arquitectura, la pintura, la escultura y la música y que fueron retiradas a principios del s. XX.

Sergio del Pino

La Ermita del Espíritu Santo tiene una planta sobria y sencilla, con una sola nave que se ensancha en el presbiterio. La techumbre es de madera noble, con bellos grabados al estilo mudejar. Como curiosidad, la existencia de 3 puertas originales, de las cuales, las dos laterales han estado siempre tapiadas. En su interior se encuentran -entre otras- joyas escultóricas como “El Santo Cristo del Buen Fin”, del siglo XVII, que preside el retablo neoclásico, o una de las “Dolorosas” de Luján Pérez. Cabe destacar también el púlpito, las vidrieras, la custodia o la magnífica pila.

María Teresa Díaz
 

Alejandro Jorge Tremps

 
 
 

                                              David Santana

23/8/15

SI LAS PIEDRAS HABLARAN

 
 
 
 
 


La iglesia de Santo Domingo es una de las más antiguas de Las Palmas de Gran Canaria y, con su plaza, fue escenario de muchos de los avatares de la vida de la ciudad casi desde su nacimiento. Del templo y de la plaza, se podría decir con razón aquello de ‘si las piedras hablaran’.
 

                       Sergio del Pino

Quien diría también que, cuando el conquistador Pedro de Vera mandó construir una primera ermita donde hoy se levanta la iglesia de Santo Domingo de Guzmán en Vegueta, el templo se encontraba muy a las afueras de la ciudad.
 
Claro que, a finales del siglo XV, el solar del templo distaba trescientos metros del núcleo fundacional y éso eran distancias para una ciudad formada por unas pocas casas, muchos más huertos y aún más tapiales.
 
Aurora Jimenez

 


Juan Martin Santana
La primitiva ermita dedicada a San Pedro Mártir compartió espacio desde 1522 con el convento dominico. San Pedro Mártir es el copatrono de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, con Santa Ana y San Juan Bautista, y por el que Vera sentía una gran devoción.
 
 
El conjunto conventual constaba de iglesia, claustro y huerta. El edificio fue muy afectado por el ataque del pirata holandés Van Der Does en 1599 y sufrió la exclaustración de las desamortizaciones religiosas del siglo XIX que sacaron a los dominicos de la fundación. Desde 1849, la zona del claustro funcionó como asilo y posteriormente como colegio, el Colegio de San Antonio que aún subsiste.
                                                                                 

16/8/15

PATIO INTERIOR DE LA IGLESIA DE SAN JUAN (TELDE)

PATIO INTERIOR DE LA IGLESIA

En la Basílica Menor de San Juan Bautista, como en tantos otros edificios




eclesiásticos que dependían de la voluntad de los patronos y de la mayor

o menor generosidad de los feligreses, los siglos pasaban llevando consigo

aparejados reformas parciales o añadidos no siempre lógicos o estéticamente
 
plausibles

María Teresa  Díaz



Pilar Gonzalez






José Luis Araña




 
 
 
 
 
 


La sociedad carencial que engendró tales edificios no pudo hacer otra

cosa que llevarlos a buen fin con las técnicas y los materiales que le eran

propios, no sólo para esta clase de edificios, que con todas las reservas llamaremos
 
públicos, sino también para los propios de su arquitectura doméstica5.



Al no existir planos originales, o al menos sernos desconocidos hasta el

momento, no podemos acreditar debidamente si la idea original del edificio

coincide con su aspecto actual; todo hace pensar que se parte en éste, como
 
en otros tantos casos, de una estructura modificable que permite futuros



añadidos o, si se quiere, complementos constructivos o espaciales.

Según la teoría, ampliamente defendida, entre otros, por el Dr. D. Pedro
 
Hernández Benítez, Telde, sus valores: Arqueológicos, Histórico, Artístico y

Religiosos, 1958; el templo parroquial de San Juan Bautista fue el epicentro



del movimiento urbano de la ciudad de Telde. Construido en el solar en donde

se levantó previamente el llamado Fortín de la Conquista. Tal baluarte defensivo

parece ser que se encontraba compuesto por un perímetro tapiado y un

torreón cuadrado realizado de mampuesto, y cuyos ángulos o esquinas lucían

cantería parda o bastarda. Del primero de los elementos, es decir, del tapial,

sólo queda reconocibles pequeños trozos colindantes al pasaje del Dr. Chil,

antigua c/ del Osario. Con respecto al vetusto torreón, sabemos que fue engullido

en la Torre Campanario o colateral derecha. Algunas fotografías anteriores

al año 1910 reflejan fielmente el estado, modificado para adaptarlo a
 
campanario, con que nos llegó al siglo XX6.



No se ha averiguado, hasta el momento, si la actual superficie basilical

excede o no la del fortín de la conquista, aunque todo hace sospechar que

sí. Lo que es notorio y sorprendente para la fecha en que se concibe dicho

templo, pleno Renacimiento, es el descuadre de la Iglesia con respecto a la

Plaza y al resto de los edificios que tienen fachada sobre la misma. La explicación

a tal solución urbana podría venir de la mano de la improvisación y

las prisas con que en un primer momento se pobló el lugar. Algunas luces
 
sobre ello aportamos en nuestra ponencia Las Plazas Históricas de la Ciudad

2/8/15

VALLE DE SAN ROQUE

 
 
 
 


 ROQUE, VALLE DE SAN (VALSEQUILLO)
Topónimo con el que se conoce el amplio valle y el caserío situados entre el barranco de Valle Casares y el barranco de San Roque, a los que se accede por la carretera de La Higuera Canaria a Valsequillo (GC-810) que enlaza en el barrio teldense con la carretera de Telde a Santa Brígida (GC-080).
La denominación de este Valle es de muy avanzado el siglo XVIII. En la antigüedad el valle era parte de lo que se conocía como el Palmital de Telde, que abarcaba desde el barranco de García Ruiz en su lado más septentrional hasta el barranco de San Roque, conocido en la antigüedad como barranco del Palmitar, en su extremo meridional, y desde aquí se extendía hasta Tara ocupando todas las rampas del último barranco mencionado.

Muchas de estas tierras le correspondieron en los repartimientos al conquistador Pedro García de Moguer, heredadas después por el regidor Fernan o Hernan García del Castillo, dominios que abarcaban también el lugar conocido como la Higuera Canaria y San José de la Longuera.

 
 
 
Pilar González
 

Aurora Jiménez

Casa del conde (Google earth)
De este inmenso palmeral que posiblemente abarcara más territorio hacia el este y el sur por algunas referencias que se dan en los documentos públicos, han llegado a nuestros días el topónimo de El Palmital en la rampa septentrional del barranco de García Ruiz y el pequeño relicto del Palmeral de San Roque, estrato arbóreo que está ocupado por la palmera canaria (Phoenix canariensis).
 
María Teresa Diaz
 
 
 
 
MC Pascual
 

El antiguo Palmital es mencionado documentalemente cuando el Cabildo concede veinte fanegas de tierras en 1545 a Rodrigo de Mendoza; cuatro cahíces en 1549 a Bernardino de la Torre; y sesenta fanegas en 1551 a Antonio Álvarez. En los lindes de las peticiones aparecen menciones a las posesiones de la familia García y Castillo, veces viñas y otras veces higueras, asi como alusiones a lugares más remotos con antes comentaba.




 



De este inmenso palmeral que posiblemente abarcara más territorio hacia el este y el sur por algunas referencias que se dan en los documentos públicos, han llegado a nuestros días el topónimo de El Palmital en la rampa septentrional del barranco de García Ruiz y el pequeño relicto del Palmeral de San Roque, estrato arbóreo que está ocupado por la palmera canaria (Phoenix canariensis).

El antiguo Palmital es mencionado documentalemente cuando el Cabildo concede veinte fanegas de tierras en 1545 a Rodrigo de Mendoza; cuatro cahíces en 1549 a Bernardino de la Torre; y sesenta fanegas en 1551 a Antonio Álvarez. En los lindes de las peticiones aparecen menciones a las posesiones de la familia García y Castillo, veces viñas y otras veces higueras, asi como alusiones a lugares más remotos con antes comentaba.